Below is a Roman Style Setting, Lapis Lazuli Silver Ring made with the Fretz Forming Stakes. The Oval Lapis Lazuli cabochon stone is from Afghanistan.
A Continuación les muestro esta sortija que hice en plata 925 con un engaste estilo Romano de una piedra en cabochon Afgana de
lapislázuli ovalada usando las herramientas de forjado del señor Bill Fretz.
Lapis lazuli (
/ / or
// LAP-iss LAZ-zew-ly/lee,
[1]) (sometimes abbreviated to
lapis) is a relatively rare
semi-precious stone that has been prized since
antiquity for its intense
blue color.
Lapis lazuli was being mined in the
Badakhshan province of
Afghanistan as early as the 3rd millennium BC,
[2] and there are sources that are found as far east as in the region around
Lake Baikal in
Siberia[citation needed]. Trade in the stone is ancient enough for lapis
jewelry to have been found at
Predynastic Egyptian and
ancient Sumerian sites, and as lapis beads at
neolithic burials in
Mehrgarh, the
Caucasus, and even as far from Afghanistan as
Mauritania.
Lapis is the
Latin word for "stone" and
lazuli is the
genitive form of the
Medieval Latin lazulum, which is taken from the
Arabic لازورد lāzaward, itself from the
Persian لاژورد lāžaward, the name of a place where lapis lazuli was mined.
[6][7] Taken as a whole,
lapis lazuli means "stone of Lāzhward".
The name of the place came to be associated with the stone mined there and, eventually, with its color. The
French azur, the
Italian azzurro, the
Polish lazur,
Romanian azur and
azuriu, and the
Portuguese and
Spanish azul,
Hungarian azúr are
cognates.
El
lapislázuli es una
gema de característico color azul, muy apreciada en
joyería desde la antigüedad, y que actualmente se extrae en
Chile y
Afganistán.
El lapislázuli es una
roca compuesta por los
minerales lazurita,
silicato cálcico complejo que le proporciona el color azul característico,
wollastonita y
calcita, que producen el veteado gris y blanquecino, y
pirita, que produce los reflejos dorados.
Tiene peso específico de 2,4 y dureza de 5,5 en la
escala de Mohs. Brillo vítreo y fractura concoidea. No es atacable por el
ácido clorhídrico, hecho que facilita su diferenciación de otras rocas como la
azurita que "efervesce" al reaccionar con ácido clorhídrico diluido (10%).
Prácticamente todo el lapislázuli utilizado en la antigüedad en
Eurasia se obtenía de minas situadas en las montañas de
Afganistán, las cuales todavía son explotadas con procedimientos muy similares a los utilizados hace miles de años. En América, los
incas y otras culturas precolombinas explotaron hace más de 8.000 años yacimientos en las serranías del
Perú, utilizándolo en máscaras, ornamentación y decoración.
Actualmente en el mundo existen sólo dos yacimientos donde es posible
encontrar esta hermosa piedra: se trata de una mina ubicada en
Afganistán, y otra, la más grande, que se encuentra en Chile. Es el
yacimiento Flor de los Andes, el cual se ubica a 3.600 metros de altura,
en la cordillera de
Ovalle.
Este yacimiento fue encontrado a mediados del siglo pasado, y el
descubrimiento de una piedra en forma de punta de flecha construida en
lapislázuli en las cercanías de este lugar ayudó a descubrir en
1921 que esta roca era probablemente conocida en los tiempos prehistóricos de América por los
diaguitas.
El polvo del mineral, la azurita o lazurita, proporcionaba un pigmento azul, el
azul ultramar, muy buscado entre los grandes pintores en la Europa del
Renacimiento, y en América por los pintores de la conocida
escuela cuzqueña, por su estabilidad y permanencia de color.
Leonardo da Vinci,
Alberto Durero y
Fra Angélico
fueron algunos de los ilustres pintores que le dieron vida, llegando a
denominar al polvo de lapislázuli como «oro azul». En aquella época, su
precio superaba en más de cuatro veces el precio del
oro,
y fue usado en la decoración de muebles para conferirles valor, algunos
de los cuales pueden observarse en grandes museos de Europa como
El Prado (Madrid, España), el
Castillo Sforzesco (Milán, Italia), o el
Louvre (París, Francia), así como en colecciones privadas.
En la actualidad se sigue empleando en la creación de joyería especialmente en
Chile, las cuales se exportan en grandes cantidades a
Europa y
Estados Unidos.
El lapislázuli se ha grabado con frecuencia, cuando los fragmentos
han sido suficientes en tamaño, en copas, vasos, esculturas, etc. El
tesoro de la corona de Francia posee muchos y magníficos objetos de
lapislázuli